Inicio > editorial > ¿Por qué los restringen?

¿Por qué los restringen?

A partir del 25 de agosto de 2010, en México ya no se puede comprar ningún antibiótico a menos que sea prescrito por profesionales de salud. Esto incluye no solo a médicos sino a odontólogos, quienes finalmente cuidan la salud de nuestros preciados dientes, y a otros profesionales que se dedican a salvaguardar nuestro bienestar. Pero, ¿¿por qué?? Muchos estábamos acostumbrados a que si nos da gripa, comprábamos una ampicilina simplemente, de 500 mg si es adulto y de 250  mg si es niño, y se toma a dosis cada 8 horas, hasta que los síntomas disminuyeran. Grandioso! No hace falta el médico para una simple gripa.

Que equivocados estábamos… Como médico puedo decir que acciones como ésta implican un grave riesgo a la salud. No se trata sólo de una gripa simple, sino que hay posibilidades de que se complique y pueda llegar a ser una infección que abarque oídos, bronquios, pulmones, e incluso en casos graves, puede afectar corazón y cerebro. Sin ánimo de exagerar, esto puede incluso evolucionar a una sepsis o infección generalizada y llegar a tener consecuencias fatales. No es mi intención confundir con tecnicismos ni profundizar en cómo funciona ese procedimiento de agravamiento de una gripa, ni mucho menos causar alarma, pero sí lo es el explicar el panorama en general.

A grandes rasgos: una bacteria invade un tejido, causando enfermedad. Esa bacteria es “atacada” con antibióticos, pero por un lapso menor al terapéutico indicado. Entonces esa bacteria no muere, sólo queda un poco atontada y se prepara para re-atacar. Además de eso, se “aprende” la fórmula del medicamento con que la atacaron y se vuelve resistente a dicho fármaco. Por eso, la segunda gripa es muchas veces más fuerte y ya no responde al tratamiento “tradicional” y hay que acudir al médico para que prescriba algo más fuerte (y más caro).

Finalmente, esta medida de restricción de venta de antibióticos es para evitar esta resistencia, no para aumentar el número de consultas ni para controlar de modo fascista su distribución. Si hacemos números, es más barato y más rápido acudir desde un principio al médico y terminar los 5 ó 7 ó 10 días de tratamiento que comprar un medicamento que desconocemos, sufrir dos semanas y tener que desembolsar nuevamente en medicamento, ahora con honorarios médicos, todo esto sufriendo más de 3 ó 4 semanas.

Estoy abierto a comentarios, dudas y sugerencias, en mi correo contacto@drdorval.com.mx

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: